miércoles, 20 de enero de 2021

Mañana volveré


Después de tanto tiempo sin escribir, en estos tiempos difíciles, quiero compartir este poema de autor desconocido. 

Le gustaba mucho a una persona muy importante en mi vida que acabo de perder.


Mañana volveré


Mañana volveré, cuando la aurora

Disipe con su aliento las tinieblas,

Y deje sobre el manto de las nieblas,

Su caricia de virgen bienhechora.


Mañana volveré cuando tu boca

En coro con los pájaros risueños,

Me diga cuan sublimes son tus sueños

Y cuan triste, la agonía que te sofoca.


Cuando caiga la lluvia dulcemente

Y el iris se dibuje allá a lo lejos,

Y ostenten las violetas mil reflejos,

Remedando diamantes refulgentes.


… Mañana volveré, cuando el alero

Abrigue de las aguas peregrinas,

Un nido de sencillas golondrinas,

Que canten como tú, el amor primero.


Maña… sí … cuando el olvido

Aparte de tu mente mis promesas,

Y deje entre la nieve tus tristezas,

Y el brío de tu pasión, entumecido.


Mañana, cuando el libro del recuerdo

Tus manos no lo toquen como ahora,

Cuando duerma tu lira soñadora

Y no digas; ¿qué haré si yo le pierdo?


Mañana he de volver, cuando las olas

Del mar de tu vivir estén tranquilas,

Y puedan dibujarte mis pupilas

Como el sol en las húmedas corolas.


Mañana volveré, cuando mi orgullo

Fundido por el fuego de tu lira,

Se pierda como tu alma que suspira

Entre la fronda del sublime arrullo.


Mañana volveré, cuando la cálida

Caricia de un abril tengan las rosas,

Y puedan comprender las misteriosas,

Canciones de luna, triste y pálida…


Mañana volveré, cuando en el pecho,

la voz del corazón de alas potente,

ya condene mi olvido que inclemente,

tu tierno corazón, dejó desecho.




martes, 15 de febrero de 2011

Por fin empezó a llover

Los truenos anunciaban una tormenta, no importaba si seria húmeda o no, sino que era inminente.

Ella, levantó la cara deseando que callera por lo menos una gota y así poder confundir la estupidez de su llanto, pero tampoco eso sería posible. Esa tarde nada le sería posible.
El perro seguía ladrando pero aunque era igual, para ella, ya no tenía la misma intensidad. Lo vio fijamente, por fin tenía su atención, y por eso dejó de ladrar, pero ella ya no lo veía a él, y se dio cuenta, por lo que se dio la vuelta cojeando perdiéndose en el fondo de la calle.
Ella seguía parada, sabía que pronto vendría por ella, pero no le importó. Prefería quedarse ahí observando el movimiento de las nubes. Había pasado tantos días observándolas, pero nada era como ese día, todo parecía tan obscuro, pese al rayo de sol que se posaba en el incierto horizonte.
Empezó a caminar, pero ya no importaba.
Afuera había tantos gritos, tanto ruido, parecían todos tan alegres, pero no se daban cuenta de que su enfermedad ya había avanzado demasiado, y todos sus aplausos y risas eran engaños que propiciaba la misma enfermedad.
También ella estaba contagiada, pero ya había encontrado la cura, sin embargo, no la quería tomar, porque a él le dolería, y ¿cómo soltarlo?, ¿cómo retiraba la mirada como si nada pasara?, no podía ignorar su mirada, y le dolía tanto no poder sentir lo mismo, no poder comprenderlo. Lo que más le dolía era la propia insensibilidad, y quería sentir un poco de aquello para no caminar rechinando los metales de un robot, pero eso también era imposible. Entonces no era ni blanco, ni amarillo, ni verde, ni azul. La mezcla de los colores era muy desagradable casi tato como la insatisfacción que daba vueltas en su vientre.
De pronto escuchó unos pasos tratando de acoplarse a los de ella, no quiso voltear pues ya sabía quién era y qué le diría, así que sólo se detuvo, y antes de que él pudiera decir algo, ella se adelantó:
- Ya lo entendí y por eso lo maté, ahora puedes irte, nadie te va a detener, mira cómo camino, cómo me alejo. Yo no diré nada y ahora esto a nadie le importa, lo encontraran muerto y no se podrán a investigar, ahora eres libre, y yo…yo también.
Él intento tomar su mano, pero antes de que pudiera, ella empezó a caminar rápidamente, la desesperación la hizo correr. Ahí fue cuando el tren se descarriló y separó en treinta mil pedazos todos sus huesos.
Él no podía creer que estuvo a punto de tomar su mano.
Por fin empezó a llover.

martes, 11 de enero de 2011

A tres mil años luz de soledad

-¿Cómo es posible que cuando hay un espacio lleno de gente te puedas sentir tan solo? ¿Será que la soledad es el otro yo que siempre acompaña y esconde al primer yo para que se sienta solo? ¿O se trata de un impulso natural del cerebro que limita la concentración a lo que se encuentra dentro y enturbia todo lo que nos rodea?

Dante podía continuar con sus cuestionamientos, una vez más habían surgido dudas como atraídas por la oscuridad de la noche, pero decidió que lo mejor era levantarse y continuar el cuento que había comenzado hacia ya tres semanas pero no podía concluir, escribía partes durante la madrugada cuando la fuente de pensamientos se accionaba trastornando al hombre común que aparentaba ser.
Cuando por fin consiguió la suficiente determinación para levantarse, se dio cuenta de que sus piernas estaban trazadas delicadamente con lápiz que al decir del color era del dos y medio, no obstante se movía con la misma ligereza que siempre, sus pies tocaron el piso y levantando la mirada vio que todo estaba en su lugar; la ropa sucia que había usado el día anterior seguía tirada cerca de su bote que asemejaba un helado escurriéndose por la cantidad de ropa que brotaba de él; la ventana que daba a la calle, empañada por el frío que estaba haciendo; el librero de caoba rebosante de libros viejos cubiertos por una ligera sabanita de polvo. Alicia en el país de la maravillas, abierto a la mitad que se encontraba a la misma altura de su cama sobre el buró; en el escritorio, lleno de achaques como el abuelito que lo había confeccionado hacía ya 96 años. Reposaban cómodamente cientos de papeles con un ordenado desorden, justo en medio se encontraban una hoja en blanco y un lápiz bien afilado; todo estaba como siempre, la única gran diferencia era que estaban trazados con lápiz.
Dante no podía creer lo que sus ojos le mostraban ¿Cómo se había convertido de pronto en un dibujo? Había preguntas que siempre se hacía y no tenían respuesta, pero esta era la pregunta más desesperada que jamás se hubiera formulado en su complicada mente.
Permaneció sentado en su cama, tratando de explicarse qué había sucedido.
Hizo memoria de lo que había hecho el día anterior.
Había asistido como todos los días a su trabajo donde un cliente le había gritado delante de todos:
-¡El mundo tiene sus propios pies y manos que mueve para enloquecer a todos haciéndonos sentir solos sin que nos demos cuenta!- 
Acto seguido había tranquilamente sin que le acabara de explicar que todos sus bienes serían recogidos por el banco pues le debía una fuerte suma de dinero.
Saliendo de su trabajo sintió deseos de ver a su madre a quien no había ido a visitar desde hacía más de un año. Ella le abrió la puerta sin decir nada ni mostrar asombro y volvió enseguida a sentarse en su sofá a ver la telenovela. Dante dejó el pan que había comprado sobre la mesa y se sentó a su lado esperando a que le dijera algo, pero eso no sucedió, la telenovela terminó y su madre apagó el televisor.
Se levantó y mientras calentaba caldo de pollo en la estufa le dijo:
-¿No has pensado hijo que todo lo que nos pasa, sea lo que sea, lo hacemos estando siempre solos?
Dante quiso contestar, pero la verdad era que no tenía ninguna respuesta para esa pregunta, así que sólo se sentó a la mesa y comió lo que su madre le servía. Al finalizar, se despidió dándole un beso en la frente y tomó el microbús que extrañamente sólo llevaba a tres personas incluyéndolo a él. Cosa rara pues a esas horas de la noche solía ir bastante lleno. El chofer subió el volumen de su radio, un reportero daba una noticia:
-Este lunes tres de julio, a las 9:35 de la noche, tres niños salieron de su casa, al parecer a causa de sonambulismo justo antes de que una fuga de gas en la cocina propiciara un incendio, para cuando su madre llegó del trabajo, ellos se encontraban dormidos en la banqueta de enfrente mientras los bomberos controlaban el fuego.
El chofer volteó un poco la cabeza y preguntó:
-¿No creen que lo que realmente querían esos niños, era estar solos?
El otro pasajero retiró la mirada de la ventana y asintió con la cabeza como por inercia, mientras las ideas de Dante seguían dando numerosas vueltas.
Llegando a su casa botó todo lo que llevaba puesto y sin dejar de pensar en lo que había sucedido, se acostó, cayendo rápidamente en un profundo sueño.
Después de analizar todo lo que había sucedido el día anterior siguió reflexionando, algo de aquello debía tener alguna relación con el hecho de que él fuera ahora un dibujo, siguió pensando por tiempo indefinido, se dio cuenta de que no existía el tiempo, pero decidió dejar de pensar en la causa para dar paso a las consecuencias.
-El punto- decía -el punto es que soy un dibujo ¿Tendré que actuar como dibujo? No, claro que no, es obvio que me puedo mover y hablar. Entonces recapitulando, el punto es que soy un dibujo viviente, mañana notarán mi ausencia en el trabajo y marcaran pero nadie podrá contestar el teléfono, mi jefe desistirá de llamarme y contratara a uno de los 10 aspirantes que deambulan por mi puesto, tengo la suficiente porción de leche, pan y mi mermelada favorita de piña así que no tendré que salir a conseguir alimento. ¡Pero un momento!- Se detuvo, dándole un salto el corazón como cuando se le ocurrían grandes ideas -Los dibujos no comen, pero yo soy un dibujo viviente, tal vez de pronto sienta hambre y muera a causa de la falta de alimento y ¿por qué no me preocupa? ¿Es acaso que la razón me tranquiliza diciendo que los dibujos no mueren? O ¿a causa de que la tranquilidad de los dibujos ha causado estragos en mi parte viva? Mmm, eso no importa por el momento. ¡Ah!, esa es otra prueba de que definitivamente las cualidades de templanza que poseen los dibujos ahora me pertenecen.
Una pequeña sonrisa se convirtió en una enorme sonrisa, sus ojos se abrieron más y se levanto de un salto.
-Por fin soy libre, no necesito nada en absoluto, por fin podre terminar mi cuento y después de ese otro y después de ese otro, no habrá nada que me interrumpa, leeré todos los libros que se aburren en mi librero y podre resolver las ecuaciones que mi profesora de cálculo lineal no pudo.
De inmediato tomó un lápiz y se puso a escribir.
-Esta es la historia de Micri quien vivía solo en su cuarto divirtiéndose entre muchas letras, tenía una planta que era su amiga y regaba todos los días.
-También quiero tener un gato, siempre me han gustado los gatos y que de preferencia sea blanco así lo podría llamar Bola de nieve. -También me gusta la nieve- Dijo una vocecita chillona.
Dante detuvo su escritura ante la repentina intromisión de esa voz y preguntó.
-¿Quién me habla?
-Soy Micri, tu creación ¿Me has olvidado tan pronto? Eso sí que no lo creo, ¿pudiste recordar todo lo que te pasó ayer y no recuerdas lo que acabas de escribir hace un segundo?, eso se llama amnesia anterógrada o pérdida de memoria a corto plazo.
-Y si eres mi creación ¿Cómo puedes saber más de lo que yo sé?
-No sé más de lo que tú sabes, ese recuerdo pertenece a tus clases de psicología de la prepa, la única respuesta que tuviste bien de tu segundo parcial ¿Sabes? es un poco aburrido ir a tu adolescencia pero me agrada ver tu carota llena de barros.
-¡Creo que deberías tenerme más respeto! De otro modo podría reconsiderar el darte un gat -Respondió Dante molesto.
-No importa, un perro también estaría bien, que fuera salchicha porque los grandes me dan miedo.
-¡Ah! ¡Ya déjame continuar quieres Micri!- Dijo Dante con un enojo creciente 
-Ah sí, ¿en qué iba?
-En Micri y su gato Bola de nieve.
-¡Ah! ¿Cómo se supone que voy a terminar mi cuento si me interrumpes a cada momento? Además Bola de Nieve es un nombre demasiado común para un gato y se pueden confundir otros gatos cuando llames a tu Bola de Nieve.
-¡He dicho que me gusta la nieve y mi gato se llamará Bola de Nieve! -dijo Micri alzando la voz.
-¡Ah! ¡Pero por qué gritas tanto!
-Dicen que todo se parece a su dueño- Contestó Micri con tono burlón- Pero, dejemos esta discusión, hay algo importante que te quiero decir.
-¡Habla rápido antes de que agotes mi paciencia!
-Te quería decir que tal vez te deberías incluir en tu cuento, así seriamos cuatro, tu, yo, la Amiga planta y Bola de nieve.
-Sabes, no suena nada mal, aquí está un poco solitario y hace frío. En mi cuento puedo estar más calientito.
Dante continuó su historia, ya no era sólo él, Micri, la Amiga planta y Bola de nieve, se les habían unido el perro salchicha, una bella trapecista que los divertía dando saltos en sus columpios prendidos del aire y una abuela que les preparaba deliciosos platillos preparados con amor y los cobijaba cada noche antes de dormir, todo era perfecto, Dante podía escribir y escribir, aunque a veces lo dejaba para leer, comer, platicar con Micri, jugar con Bola de nieve y el perro salchicha, regar a la Amiga planta, escuchar cantar a la abuela y admirar a la trapecista. Todo era perfecto, entonces, un día que sonreía como siempre por todo lo buena que era su vida dijo:
-Por fin he dejado de estar solo- Pero se detuvo de inmediato, algo extraño estaba pasando.
Recordó las preguntas que se había hecho la noche en que se había convertido en un dibujo y repitió en voz alta:
-¿O es que a pesar de todo esto en realidad estoy solo?
Entonces todo era claro, nunca había estado más solo que en ese momento.
Sus ojos dieron un vuelco hacia atrás y sintió un fuerte dolor de espalada.
Para cuando abrió los ojos se encontraba acostado en su cama, ya no era un dibujo, Micri, Bola de Nieve, la Amiga planta, el perro salchicha, la amable abuela y la trapecista, estaban dentro de él, pero seguía estando solo. De pronto, el teléfono sonó.
-¿Bueno?- preguntó con la voz temblorosa.
-¡Nada de bueno! ¡Sabía que te habías quedado dormido Suárez! Eres un flojo, nunca te debí haber contratado, estas despedi.
Antes de que su jefe terminara de pronunciar la palabra fatídica, Dante colgó, se volvió a recostar en su cama desde donde veía una hoja blanca y un lápiz sobre su escritorio, tan clara como si la iluminara una luz especial, nuevamente una pequeña sonrisa se convirtió en una enorme sonrisa. (2011)

jueves, 16 de septiembre de 2010

Carta de Ricardo Flores Magón

Los Ángeles Co., Jail. Febrero 21 de 1909. Sra. Elizabeth Trowbridge Sarabia.
Muy amable amiga mía: El cónsul mexicano Antonio Lozano ha venido a verme con el fin de que traicione yo a mis hermanos los revolucionarios y defraude las esperanzas de los oprimidos vendiéndome a Porfirio Díaz. Con la baja maña de jesuita, ha venido a tentarme el lacayo. Mi vida de miseria y de sufrimiento de zozobra y de peligro tendrá una transformación radical, horrible locura. Tan sólo que estrechase yo la mano de Díaz “la mano que ha arrancado la vida de mis hermanos, la mano sangrienta, la infame mano que está estrangulando a mi raza”. Lanzando miradas furtivas en todas direcciones, trémulo el canijo cuerpo, colgante el bufo hediondo, comenzó a hablar el representante del tirano. Ud. podría estar cerca del Sr. Presidente-dijo-, quien con gusto le tendería la mano, y mientras hablaba, sus ojillos se movían inquietos y a veces se fijaba en mí como para adivinar con un gesto sorprendido en mi rostro o por un movimiento de mi cabeza, la impresión que en mi producían sus insinuaciones. Mi sangre de indio me dio en esos momentos la calma necesaria para escuchar conteniendo las rebeliones de mi otra sangre, la española, que me invitaba a escupir a mi extraño visitante. Sus palabras chorreaban de sus labios espesas, lentas, amorfas, casi sin ruido como un chorro de melaza. El Sr. Presidente es muy bueno –continuó balbuceando el lacayo sin dejar de hablar- y lo protegería a Ud. porque reconoce su talento, considera justa la causa que Ud. defiende y sabe que Ud. es digno. Yo escuchaba. Mi sangre hervía; pero mi rostro no dejaba sospechar que la cólera rugía dentro de mi pecho. Y el chorro de melaza caía, caía espeso, odioso, sin forma, sin ruido casi. Los ojillos veían para todos lados y el canijo cuerpo temblaba. Al verlo diríase que se trataba de un criminal en el momento de cometer un delito. Era un delito ciertamente el que estaba cometiendo el representante del Gobierno Mexicano; un delito de lesa humanidad, de lesa justicia, de lesa civilización, como que de ser aceptado por las dos partes tendría por efecto el remache de las cadenas de un pueblo infortunado, las lagrimas, el hambre, la tristeza de millones de criaturas humanas. Los caloríferos caldeaban el aire de la oficina de la cárcel. El vapor, condensado en las vidrieras de las ventanas, formaba hilos de agua que se deslizaban hacia abajo. Veía yo discurrir a los transeúntes como a través de un velo de lágrimas. Pensé en los peones encorvados en su trabajo, en las mujeres del pueblo prostituidas por los amos; pensé en la desnudez de los que trabajaban, en el desamparo de las familias humildes, en la desesperación de las mujeres violadas por la soldadesca del César. Mi memoria me trajo los arboles cargados de frutos humanos. Creí oír los sollozos de los huérfanos, el estertor de los fusilados y el ruido del puñal desgarrando las carnes de los hombres altivos. Y al lado de todo eso vi los ricos automóviles de los amos y sus palacios y su lujo y sus orgías como un insulto cobarde a los esclavos que sudan, que se desloman y que revientan como bestias espoleadas. ¡No, no, no –grité- no quiero! Un oficial me tomó de la oficina y me volvió a mi celda. Hace como diez días que ocurrió esto. Como no quiero venderme, se me perseguirá más. No importa.
Ricardo Flores Magón, Epistolario y textos, FCE, 1976, P. 194-195.

viernes, 11 de diciembre de 2009

La cueva del deseo

"¡Ah, señora del húmedo destello! Un potro soberbio se torna el Deseo. Espada de mil espejos es el ansia de mis ganas por el vuestro cuerpo, y en vano desgarra su doble filo los mil jadeos que en el viento marcha. ¡Una gracia, largo desvelo! ¡Una gracia os pido, señora, malogrado reposo de mi gris estancia! Dejadme llegar a vuestro cuello. Dejad que a vuestro oído trepe mi torpe ansia. Dejad que mi gana os diga quedo, muy quedo, lo que mi pecho calla. ¡No miréis, señora tan no mía, la pobre facha que Adorna mi cara! Dejad que vuestros oídos mirada se hagan, ceded los ojos para mirar los susurros que camina en mi vientre, anhelo del vientre vuestro. Sí, entrarme quiero. Caminaros con suspiros la ruta que manos y labios y sexo desean. Por entre la boca, húmeda Ella Y Yo sediento, entrarme con un beso. En la doble Colina del pecho vuestro arrastrar labios y dedos, despertar el racimo de gemidos que en el se esconden. Marchar al sur y haceros prisionera la cintura con tibio abrazo, quemado ya la piel del vientre, brillante sol que anuncia la noche que más abajo nace. Esquivar, diligente y hábil, la tijera sobre la que vuestra gracia anda y cuyo vértice promete y niega. Regalaros un temblor de frío calor y llegarme, todo entero, al húmedo agitarse del deseo. Afianzar la tibieza de mis palmas en la tibieza doble de carne y movimiento. Un pausado paso primero, un ligero trote luego. Después el desbocado cabalgar de cuerpos y deseo. Al cielo llegar, y derrumbarse luego. ¡Una gracia, cansancio prometido! ¡Una gracia os pido, señora del suspiro quedo! ¡Dejadme llegar a vuestro cuello! En él me salvo, lejos muero. .. "
Don Durito de La Lacandona, Subcomandante Marcos

domingo, 15 de noviembre de 2009

Rosa Blanca

I want to talk about a book. Its name is Rosa Blanca. This book was written by Bruno Traven. He was born in Germany, but he moved to Mexico and wrote too many books about the indigenous population, specially from Chiapas.

Rosa Blanca was a huge and beautiful tropical ranch; its inhabitants were indigenous. The organization was based on traditions and in the special characteristics of the indigenous. They used to solve the problems very easy, nobody used to be nervous, angry or in a hurry. They worked in peace the plot agreed with the number of mouths in each family.

.. The owner was an indigenous too, his name was Jacinto, but he, as an indigenous, didn’t feel like the owner, and there wasn’t any difference with the other inhabitants. He felt his ancestors were entrust him Rosa Blanca, and he was worry about the well-being of the community.

.. Rosa Blanca’s people used to live happy and in peace, but Condor Oil, an American oil company, wanted to increase its possessions and wealth. The president was Mr. Collins, an ambitious man; he had too many material possessions. He had a wife, a daughter, and too many ambitious lovers too, then he needed money because of all the luxuries. Mr. Collins´s heart doesn´t have as much love as Jacinto´s heart.

.. Don Jacinto and Mr. Collins had many different wishes: Don Jacinto wished he had lived in Rosa Blanca forever with all his people; Mr. Collins wished he were the richest men in U.S.; Don Jacinto wished the well-being for Rosa Blanca´s community ; Mr. Collins wished he would traveled with Basileen, his favorite lover; Don Jacinto wished the eternal happiness of Rosa Blanca; Mr. Collins wished he were Rosa Blanca’s owner, and he tried this using many strategies: he tried to buy Rosa Blanca and he offered too much money to Don Jacinto, but Condor Oil didn´t have enough money because Rosa Blanca was the life, the mother earth, and the happiness for their inhabitants.

.. Don Jacinto had all his legal papers like owner, then Condor Oil couldn’t steal Rosa Blanca too easy, Mr. Collins tried to bribe the local president, but he was in love of Rosa Blanca and didn´t allow that.

.. His ambitious grew and Mr. Collins needed more money because he had many debts because of his excesses and Rosa Blanca was full of oil, then he recruited Mr. Abner to persuade Don Jacinto. Mr. Abner took advantage of Don Jacinto´s kindness and deceived and killed him.

.. Condor Oil destroyed Rosa Blanca and the people who used to sing and work in Rosa Blanca with the ground and the animals, now they work with dangerous material in the oil well, in a day died twenty eight people. Ambitious and false happiness did slaves all people.

sábado, 31 de octubre de 2009

De lo sencillo a lo complejo

A veces los sentimientos son tan asfixiantes que dificil es vivir con ellos, llegan a ser tan intensos que lo que en un momento es felicidad extrema se puede convertir en la más profunda tristeza. Eso es lo sorprendente, la constante lucha de contrários, es un poco lo que dice Heráclito, acerca de que esa lucha de contrários permite el cambio y que lo mejor es permanecer atentos a la profundidad de nuestro ser aunque sea infinita.
Somos maravillosamente complejos, pero a veces lo mejor es acudir a lo más sencillo, que da luz a lo complejo, y es de donde podemos empezar a encontrar el camino para desatar los nudos y no volvernos a perder en los mismos rumbos.

La sabiduría tojolabal es una muestra de la profundidad infinita que se puede encontrar en lo que aparentemente es sencillo, ahora los dejo con una canción que tojolabal pueden encontrar en el libro tojol `ixuk winikotik (Cancionero tojolabal) del Dr. Carlos Lenkersdorf.
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Josepa

Josepa, Josepa jel ck'anawa
ja kaltzili wa sle 'awa
makalayan k'elawon Kala ñak'ix
mini kistalukon jake'ni
Mi Ma sk'anawon ch'in Josepa
`` a la kab'i a la kab'i
Tami xakanawon Kala nichim
jk'ujol cnam jel `chamkon ojxa
jach'ni waxviala'a jel tzamala
jel sk'anawa ja kaltzili
`a` nima nuxonto ja kejk'ani
wa xyala smenaril ja kaltzili
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Josefa

Josefa, Josefa, mi corazón te busca
Fíjate, fíjate querida muchacha
no soy feo
¿No me quieres Josefita? Dímelo, dímelo
si no me quieres
ya esta muriendo mi corazón
Así te lo digo
Porque eres muy guapa
mucho te quiero
Aunque todavía estoy chaparrito
mucho te quiero
mi corazón dice la verdad.

martes, 18 de agosto de 2009

El nosotros contra el yo

Hemos llegado a un punto en el que para cualquier dirección hacia la que se dirija la mirada, se encuentra sólo desolación, muerte, injusticia, es como si todo estuviera al revés. Somos absorbidos por el pantano con todo y economía, política y naturaleza, ¿hay algo que vaya bien? Los pensamientos se han estancado en una fase donde los ríos de la conciencia ya no tienen donde desembocar, las mentes han quedado vacías, sólo importa el yo, ese yo que nos perfora poco a poco sin que nos demos cuenta. Y nos podrimos en los reinos del individualismo, causa determinante de todos los males que se pueden detener humanamente.

Liberan a 20 (y todavía pretenden liberar a más) de los más de 100 paramilitares que durante 7 horas irrumpieron violentamente a la comunidad de Acteal del municipio de Chenalhó Chiapas, matando a 45 inocentes entre ellos niños y mujeres embarazadas, ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación sale con que no hay suficientes pruebas como si los testimonios de los sobrevivientes no contaran, ¿Qué les depara a los habitantes de Chenalhó que se han pronunciado en contra de ese hecho? Esta pregunta raya en la redundancia: ¿Existe Estado de derecho? ¿Cuál es la idea de justicia que tiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación? ¿Qué significa todo esto?, ¿Que en el futuro se seguirán realizando masacres contra aquellos que intentan salir del adormilamiento que nos mantiene en el incomodo lugar en donde estamos, contra aquellos que se pronuncian sencillamente en defensa de sus derechos, masacres solapadas por la autoridad que llena su podrida boca proclamando que vela por el bienestar de los ciudadanos? ¿Este problema se guardara en el gran libro de las injusticias, en la historia del olvido y pasara desapercibido, como suele pasar siempre con este tipo de problemas como el caso de Anteco, Aguas Blancas, Oaxaca, etc.?
Incongruencias, se busca desaparecer a los indígenas, “tan molestos”, con ideas “poco civilizadas”, unos “mensos” que “ni pensar saben”, que sólo obstaculizan la realización de los intereses de los que están en el poder. Esos hombres verdaderos que viven la filosofía del nosotros, una convivencia inclusiva done no hay nadie por encima de nadie, ni siquiera por encima de la naturaleza, porque todos estamos parejos, en equilibrio, y por ende se busca el bienestar de todos y de todo a partir de las acciones individuales que son siempre pensando en el otro, entonces, ¿quiénes son los mensos?
Fotografía: Ellas, pequeñas, diminutas, armadas con esos brazos, con esas manos, los detuvieron en X'oyep, Pedro Valtierra 1998

jueves, 6 de agosto de 2009

Madre Coraje

Sí, para seguir adelante se necesita un poco de coraje, para conseguir mantenerse en pie sin importar que tan hirientemente la espada torture el cuerpo; pero se tiene que tener cuidado, porque ese coraje puede llevar a la perdida de la propia dignidad, enfriando todo lo suficiente como para renunciar a lo verdaderamente importante por una migaja de lo más elemental, pero no por eso lo más valioso.

¿Qué pasa cuando se vende el corazón por un plato de comida?, la guerra nos lleva a eso, y las más dolorosas son las batallas internas. Que no haya tanques y bombas escandalizando la ciudad no significa que vivamos en paz. Las bombas son de materiales diferentes, llámense ignorancia, llámense intereses banales, pero siguen restando vidas.
¿Se puede juzgar a alguien por negarse a sí mismo para salvarse de la muerte? Los escenarios cambian dependiendo de cada persona porque las encrucijadas se nos presentan a todos; otros acceden a perder todo por lo que aman y ahí radica su fuerza.
Vivimos en guerra donde ciertamente “hayan victorias o derrotas, el pobre siempre ha de perder”, y todo es tan ilógico, se mata sólo porque el otro es diferente, ¡qué sería del mundo si todos fuéramos iguales!, ¿desapareceríamos en la guerra del aburrimiento?
Lo importante es no renunciar a uno mismo, que nuestras acciones sean un reflejo de nuestros pensamientos, deseos, creencias, ideales y no una traición a nuestro propio ser, sin importar que tan peligroso sea. Creo, la valentía tiene más merito que el coraje, porque este tal vez nos salve de los demás, pero no de nosotros mismos, hay que dejarlo salir, pero muy cautelosamente, porque en grandes cantidades se vuelve un peligro, podrá parecer que nos lleva siempre hacia adelante pero por dentro, todo queda podrido.
Escuchemos a Aristóteles que veía a la felicidad como un fin en si, y para alcanzarla sólo era partiendo de la virtud, que se media atreves del justo medio, en donde el caminar por los extremos lleva a la propia perdición, entre la temeridad y la cobardía la virtud es la valentía.
Madre coraje de Bertolt Brecht, se presenta gratuitamente en el Centro Nacional de las Artes, no dude en ir a verla.

martes, 6 de enero de 2009

Digna Rabia

Tuve la oportunidad de asistir al primer festival mundial de la Digna Rabia, empezó desde el 26 de diciembre en el lienzo charro en el que hubo conferencias que hablaban sobre el despojo, explotación, represión, desprecio, en sí, como lo plantean, las 4 ruedas del capitalismo.

Tocaron varios grupos de casi todo tipo de música, desde Ska y la música tradicional hasta el rockabilly de Los Gatos. Y se dio espacio para que varios colectivos presentaran su lucha, y vendieran sus productos.
Todavía no estaba seguro que mis amigas y yo pudiéramos ir a Oventik, ya no había lugar pero estuvimos haciendo presión, estábamos decididas a llegar en burro pero no volveríamos a dejar pasar una oportunidad como esa, y lo conseguimos!!!
Salimos el 30 de diciembre ya muy noche, éramos demasiados, por fin, después de varias horas de espera abordamos los camiones, el ambiente era de emoción y alegría, empezamos a platicar con chavos que ya tenían mucho tiempo de hacerse presentes en el aniversario del EZLN; vimos que existían muchas personas con formas de pensar muy interesantes, verdaderamente comprometidas para lograr un cambio, que hacían de su vida cotidiana una historia de lucha.
Llegamos a Oventik, todavía no podíamos entrar al caracol pero A. y yo empezamos a caminar por los alrededores, lo que empezábamos a ver nos alegraba, la escuela adornada con murales coloridos que despiertan el sentido crítico de la manera mas sencilla y agradable.
Entramos al caracol y conseguimos armar la casa de campaña muy rápido, ya somos unas expertas!!! jeje.
La naturaleza nos acogía resaltando su grandeza, la neblina lo hacía parecer todo como un sueño, mis ojos apenas podían percibir tal magnificencia, y luego ver a tanta gente de todo el mundo unidas por tener un enemigo y un fin común; hombres y mujeres, niños y niñas zapatistas o no, todos reafirmando que es posible conseguir un mundo donde todos seamos dignos de vivir con nuestras diferencias, un mundo justo. La amabilidad, el compañerismo, el respeto descendían a lo concreto, se podían percibir en cada mira, en cada sonrisa, en cada palabra.
El sol se fue ocultando y la esperanza y la alegría salieron irradiando belleza: obras de teatro, poesía, música, baile; había espacio para todo lo que pudiera fortalecer el espíritu rebelde, un espíritu rebelde y alegre.
El EZLN, nos dio la bienvenida al festival, mostrándose alegres por nuestra compañía en su quince aniversario.
Dieron su discurso, reafirmando su lucha, su derecho a mostrar su digna rabia. Explicaron cómo continúan siendo fuertemente reprimidos por los militares y que desde el amanecer del primero de enero de 1994, su lucha no se ha debilitado ni con las agresiones del mal gobierno, ni de la sociedad, que dormida aún por el poder hegemónico los ataca. A pesar de esto, ellos siguen buscando nuevas estrategias, poniendo atención en la sabiduría de sus raíces indígenas y de tantas corrientes revolucionarias que se han ido desarrollando a lo largo de la historia para construir un mundo mejor.
Todo era muy emotivo, mi mente no paraba, pasaba de un punto a otro sin que me diera cuenta, mi corazón latía fuertemente, se empezó a ir la luz, y todos los presentes empezamos a lanzar consignas que reflejaban la rabia, que talvez cuando llegamos no habíamos notado aún, pero después de ver tanta sinceridad, de escuchar, de sentir, la rabia empezaba a salir y envolvía nuestros corazones, salía en forma de muchas voces que parecían una sola.
Se rindieron honores a la bandera y todo termino en medio de aplausos y risas, el baile comenzó y los que no sabíamos como movernos empezamos a brincar formando culebritas que se retorcían en medio de una masa de pensamientos alegres.
A, N y yo nos fuimos a dormir no muy temprano, ni muy tarde, el frío era insoportable, mas juntas no podíamos estar. Por fin amaneció, el frío nos hizo levantarnos muy temprano, fuimos a buscar algo de comer, el café sabia delicioso, el ponche también con pedacitos de pan que se deshacían en la boca. Empezamos a comprar cositas en las cooperativas de artesanías. Se veía a los niños, zapatistas o no, corriendo en medio de muchísima gente. Algunos cantaban por ahí, otros platicaban, era como ver la realización de una utopía en la que todos podían convivir sin ningún conflicto, porque cada quien ponía atención en el otro.
Llegamos al CIDECI en San Cristóbal de las Casas, nos quedamos en el campamento. Se realizaron las conferencias en las que el tema principal era la dignidad, como la dignidad a ser joven y expresar tu rabia, a hacerlo con empeño.
La importancia de fijar la mirada en otras culturas, las que laten con el corazón de la tierra y no las que se nos imponen y nos atan destruyendo lentamente la vitalidad de nuestra alma. Buscar otras comunicaciones que no opriman, que muestren la verdad y que todos podamos formar parte de ellas.
El digno color de la tierra, en el que el saber debe ser para todos, contrario a la especialización que solo es una especie de propiedad privada para el conocimiento. Que se debe transmitir lo que se sabe sin subestimar y siempre abiertos a aprender más de los demás.
Una digna rabia organizada para conseguir el bien común, opuesto a la visión occidental, revalorizando las culturas indígenas.
A esto le sumamos que los cuentos del Subcomandante Marcos eran la neta, no solo me hacían reír y me dejaban con buen humor toda la noche, al grado de que no me importaba dormir casi congelada, porque estaba feliz, me hacían meditar, con su sencillez podía decir muchas cosas, entre ellas, la importancia de no perder las esperanzas y de que aunque todo parezca catastrófico, hay que ver las cosas a la luz de nuestro ingenio para dar un giro a todo y cambiar lo cuadrado, lo establecido, el camino de la muerte por el de la vida, de que lo imposible pude ser posible.
También se habló de la importancia de darle el lugar que se merece a la mujer, a saber respetar las diferencias, porque finalmente todos somos seres humanos y merecemos vivir en un mundo justo y libre, sin que haya ningún tipo de distinción, nosotros debemos ser los primeros en cambiar tantas actitudes que solo nos separan de los demás y que favorecen al sistema neoliberal.
Se resaltó la necesidad de empezar a tomar en cuenta las otras políticas, que son las que construyen un mundo mejor, políticas que aprenden de todos, que analizan y meditan para no caer ante las agresiones, sino que dejan que la razón sea la que guíe las acciones, y que finalmente vale más morir luchando por la dignidad que vivir muriendo por la esclavitud.
Tomar el ejemplo de tantas personas que han dado su vida por la lucha para conseguir algo en beneficio de muchos, como el caso particular de la Comandanta Ramona, que ante todo siempre tuvo bien claros sus ideales y los caminos que debía seguir para conseguirlos, y como éste, muchos otros ejemplos de personas que ya no están físicamente pero cuya fuerza ha logrado vencer a la muerte porque son fuente de inspiración para los que aún podemos hacer algo.
Se agitaron los vientos de todas las rabias para empezar a pensar y actuar tomando en cuenta el “nosotros” y derrotar al individualismo.
El profe C. lo advirtió, es una experiencia que no olvidaré y que sin duda dará un giro en mi vida, talvez no sea tan radical como me gustaría pero de poquito en poquito surgen los grandes cambios.