sábado, 13 de agosto de 2011

Fractura

Una enorme molestia los embarga. Caras serias y cabezas estallantes de enojo invaden la habitación produciendo una tétrica sensación.

La cizaña sonríe burlonamente, recordando con voz chillona las consecuencias, acentuando así el enojo.

Y de mi piel sólo sale tristeza, tanta que la pequeña niña seria se acerca a mi y me dice con voz tierna y con la solemnidad de abuela sabia, que yo no tengo la culpa.

Pero yo sé bien que me olvide por un momento de mi situación. Pensé que no había ningún peligro. Después de todo, en circunstancias más extremas, esa débil superficie había aguantado ¿cómo no aguantaría también mi peso?

Vocecitas de emoción y jubilo pedían alegres mi compañía sorprendidos por mi hazaña, habían olvidado sus dolores y sólo se veían ojitos brillantes de felicidad.

Pero la estructura falló y caímos todos, ellos salieron lastimados y yo no. No pude hacer nada para evitarlo, ni con mis brazos y piernas al doble de los de ellos, no alcanzó mi cuerpo para protegerlos.

Todos me veían como si yo hubiera ocasionado la fractura, sinceramente no lo creo. Pero eso no impide que baje la cabeza, porque debí prever que algo podría pasar y no subir, por lo menos no al mismo tiempo que los demás.

Los diente de leche desaparecieron de mi boca hace mucho tiempo, ya no puedo retenerlos más. Han quedado reducidos a fantasmas que intento mantener de pie con resistol, pero se han derrumbado y los debo dejar atrás.

Con mis pocas posibilidades intenté brindarles alegría que se convirtió en molestia generalizada. ¿Por qué cuando el tiempo debilita a medias los cuerpos, las mentes se vuelven hostiles y únicamente ven lo que esta mal y gritan asustando a quienes no ven del todo oscuridad?

2 comentarios:

Olga dijo...

No entendi exactamente que es lo que paso... pero espero que estes bien. Has roto algo tu o la niña? estas bien ahora? cuidate y saludos de un pasi muy lejano.

Insomniamental dijo...

Querida Olga
Gracias por tu comentario. En primer lugar, ratifico lo que siempre he pensado: que eres muy perceptiva porque has descubierto lo que trate de esconder un poco entre palabras.
Por aquí todos estamos bien gracias, no fue nada más que raspones. Sólo me caí de una resbaladilla inflable, junto con unos niñitos. ¡Que pena! jeje. Ellos pedían que subiera. Yo subí, pero la resbaladilla no aguantó y nos caímos. Pero todos estamos bien. Que pena que hice que te preocuparas. Pero bueno muchas gracias.Espero que estés muy bien :)