jueves, 13 de enero de 2011

Despertar

Mientras sueño, cada recuerdo pasa inquietando mi cabeza.
Las palabras entran en espirales a mis oídos.

Dos rostros, el tuyo y el mío derramando sonrisas, tantas y tantas más.
Tus manos tocando cualquier no-objeto como si se tratara de lo más preciado, tus manos hechas para transmitir tu fuerza, tu amor, tu entrega.
Tus manos junto a las mías, las mías siempre tan pequeñas esperando aprender algo de las tuyas, siguiéndolas como tocando el piano, es por eso que mis manos nunca se sienten solas, aún cuando la melodía la interpreto solo yo.
Mis ojos tímidos frente a los tuyos, por los que se puede conocer el mundo con sólo un vistazo, dejas la puerta abierta para que todos entren.
Siempre tus ojos intrépidos, llenos de vida, tan llenos de acción; pueden entender a los míos y a los demás, traduciéndose en dulce palabra que baña mi ser evaporando las lagrimas para que tenga a la vista todo lo que necesito. Ahí en medio de mi valor estas tú.
Tu regaño es para mí una canción con la que aprendo, me levanto y se levantan tantos otros. Es porque sale del corazón y el corazón no daña, sólo previene futuros dolores.
Infinitas luces brotan de la tierra susurrando tu presencia.
El rocío en los dedos de los árboles me cuenta de ti, tantas historias en las que formo parte importante y estas cerca.
Una orquesta de grillos entona solemnemente la nueva canción que les enseñaste, mientras el aire me cubre con tu perfume.
Despierto y el día me guiñó el ojo, me lo guiñó por ti.

1 comentario:

Olga dijo...

Muy bonito - me encanto cada palabra...