domingo, 5 de diciembre de 2010

Atento al cantico de los corazones

“Hay que aprender a convivir en lugar de marginar, condenar y despreciar.*”

Unos ojos se han cerrado, ojos que alcanzaron a ver del otro lado, de ese lado que no es fácil ver.
...
Se han cerrado unos oídos que lograron escuchar el murmullo de las flores más pequeñas.
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Se han cerrado unos labios que siempre supieron compartir los canticos del corazón a todos los que deseaban escucharlos.
...
Incluso ahora ya cerrados siguen animando sonrisas; sonrisas para mundos nuevos; sonrisas para mundos sonrientes.
...
Ahora ya no hay barreras de tiempo o espacio.
...
Ahora su corazón nos sigue irradiado luz.
...
"A, E, I, O, U
.. ‘oxa jneb’tik ju’un
.. ya vamos aprender a filosofar
... miwokoluk ja sneb’jeli
.. no es difícil aprenderlo
... kechan sk’ana ja kiptiki
.. sólo falta nuestro esfuerzo"*
...
“El nosotros, por definición, y de modo consecuente, no tiene principio ni fin. Siempre estamos dentro del mismo así como estamos en el cosmos sin poder llegar a su principio ni a su límite. Por lo tanto, en la misma “coda” no escuchamos los compases finales de la “obra”, sino una de las intersecciones más que parecen ser final, pero, en efecto, nos conducen a otras intersecciones nosótricas.” * (Filosofar en clave tojolabal)
*Carlos Lenkersdorf
Ilustración: Hugo, cursos 2010

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