jueves, 17 de diciembre de 2009

Esperanzas de papel

No diré nada, encerrare todo en un saco grande y negro, nada quedara afuera, y aun así será visible, porque es imposible esconder un mundo, se puede disfrazar pero al final se notara, y ¿qué importa? La perfección al parecer se hizo para soñar, para avanzar, pero, ¿cuántas veces se puede decir que se alcanza? Tal vez se roza la superficie pero nunca la profundidad, y cuando parece que más cerca se está, rápidamente se aleja y nos envuelve en una ilusión donde parece que es real, pero las burbujas se rompen fácilmente y caes sin morir. Entre más caídas la vida se fractura más. Los remedios son necesarios, pero no unirán por completo lo que se ha roto.

Acaba y vuelve a empezar como un millón de vuelos a otras vidas pero es la misma, ¡qué pena darse cuenta cuando el cuerpo se desgasta parte por parte! Y es curioso como toda esa oscuridad no importa, se entra más y más. Por acariciar sólo un momento la felicidad, el dolor es placentero.
Fantasmas de los paisajes más bellos deambulan la mente pero se desvanecen tan rápido, que la confusión oprime el alma y debilita al cuerpo, como poción maligna que se bebe a grandes sorbos con las esperanza de aparecer y desaparecer a la vez, pero nada de eso sucede porque todo lo que se desea sencillamente no es.
Destructivas ilusiones muestran caminos falsos que confunden pero a la vez convierten las penumbras en esperanzas productoras de sonrisas, como deliciosos manjares del viento que parece que regeneran y animan pero en realidad debilitan porque no tienen lugar en esta tierra.
El camino es peligroso, apenas se alcanzan a ver las sombras que persiguen el deseo de lo casi imposible, y se sigue adentrando, las enredaderas atan y el caminar se vuelve más difícil, las contradicciones asfixian lentamente, y la visión del objetivo se vuelve borrosa. Pronto quedara una mancha gigantesca en la mente, el pesar lo envolverá todo y seguiremos el penoso arrastrar sin recordar cuál fue la causa lo suficientemente poderosa como para sumergirnos en ese pantano. Ni la salida ni la entrada parecen ser alcanzables pero aun así se tiene que avanzar.

2 comentarios:

EsteBan HerNándeZ dijo...

Me encanta, este me encanta! buen texto, buen blog ;)

Ezequiel Martin Barakat dijo...

Caí en tu blog por esas casualidades del azaroso destino ciberespacial, y me encantó!!Buenos textos! Saludos,
Ezequiel