viernes, 19 de diciembre de 2008

Ardormental

Odio que todo se mueva tan rápido, a veces siento que no puedo controlar mi propia velocidad, ¿qué le pasa al tiempo?, ¿por qué tiene que influir tanto?, ¿por qué en este sistema todos estamos obligados a ser sus esclavos?, talvez todo seria diferente si no estuviéramos atados a el.

Esta semana ha estado toda loca, por la prisa de entregar las tesina a tiempo, los amaneceres me han sorprendido enfrente de mi computadora, maldito stress, ya nadie tiene tiempo para sentarse un momento tranquilo a ver con profundidad todo lo que existe dentro y fuera de nosotros, y de ser así, el ruido aturdidor nos retorna a la misma vida desquiciada de todos los días. Todo es tan fuerte que apenas puedo escuchar a mi espíritu, cuando me grita que lo deje respirar, talvez un día no lo escuche y muera sin que yo me de cuenta.
Me he dejado llevar por todo eso. ¡Que fácil fue!, sin el reloj mi vida seria un locura o mas bien la locura es vivir a expensas del reloj. El tiempo en realidad no existe, es solo cuestión de no darle importancia cuando nos obligan a creer en el, y fijar todas nuestras fuerzas en lo que realmente es importante.
Y para colmo llega la navidad, ¿y eso que significa?, que si la macabra risas del consumismo lograba esconderse en un día normal, ahora es común verla en cada esquina. Si de verdad la navidad es para unir a las personas ¿porque nos separa tanto?
Los centros comerciales repletos de zombies, arrebatándose la mercancía ¿y que sentido tiene regalar, si nadie se tomo un segundo para pensar cuanto quiere a esa persona y demostrárselo tratando de despertar aquellos sentimientos que el capital nos durmió?
Pero yo no se de que me quejo si soy parte de lo mismo, talvez tanta sin razón me obligue a ocultarme en un bosque y no saber de mi nombre, ni de mi edad, ni de las horas, y sanar las uniones con mi ser… ¡No!, no creo que haga eso, seria muy egoísta, tengo que aprender a hacerlo sin alejarme de todo lo demás, jajaja, creo que a nadie le importa, pero bueno, por lo menos aquí saque un poco los ardores de mi cabeza.

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